Contaminantes de residuos plásticos podrían promover el Parkinson

A pesar de la gran cantidad de personas que hoy viven con Parkinson, las causas que lo originan no se conocen con exactitud. Hay un componente genético que puede aumentar el riesgo, pero también factores ambientales como la exposición diaria a microplásticos, a través de la respiración, la ingesta de alimentos y líquidos, plantea preguntas sobre cómo los contaminantes ambientales contribuyen al desarrollo de la EP. Este estudio resalta la importancia de explorar los factores de riesgo ambientales relacionados con el Parkinson y subraya la necesidad de conversaciones informadas entre pacientes y profesionales de la salud sobre los síntomas de la EP y las medidas preventivas.

La amenaza invisible: Microplásticos y Parkinson

Los microplásticos, definidos como partículas menores a 5 milímetros de diámetro, están presentes en nuestro entorno, provenientes de materiales de embalaje de espuma, vasos y cubiertos desechables. Investigaciones anteriores han demostrado que estas nanopartículas de poliestireno no solo son comunes en muestras de sangre, sino que también tienen la capacidad de cruzar la barrera hematoencefálica e ingresar al cerebro.

El estudio y sus hallazgos

El estudio publicado en Science Advances revela que las nanopartículas de poliestireno pueden promover la agrupación de alfa-sinucleína, una proteína involucrada en la EP, en tubos de ensayo, células cerebrales cultivadas y en ratones. Este agrupamiento de alfa-sinucleína en neuronas vulnerables del cerebro es un marcador diagnóstico de la EP, afectando la producción de dopamina y, por ende, los primeros signos de la enfermedad.

Mecanismos de interacción

Mediante modelado computacional, los investigadores identificaron una interacción fuerte entre las nanopartículas de poliestireno y una región específica de la alfa-sinucleína. Experimentos de laboratorio confirmaron que, sin esta región específica de la proteína, las nanopartículas no se adherían, validando la precisión del modelo computacional.

Implicaciones para el futuro

Este estudio no solo sugiere que los residuos plásticos pueden ser un factor ambiental contribuyente a la EP, sino que también abre la puerta a futuras investigaciones sobre cómo estas interacciones podrían ocurrir en humanos y si el tipo de plástico juega un rol determinante. Además, el hallazgo de trazas de poliestireno en tejidos cerebrales humanos con demencia de cuerpos de Lewy indica la posible presencia de nanopartículas plásticas en el cerebro humano.

¿Qué significa esto para las personas con EP?

Este descubrimiento no solo enfatiza la urgencia de abordar la contaminación por plásticos, sino que también nos insta a considerar cómo nuestro entorno cotidiano podría estar influyendo en nuestra salud de maneras que apenas comenzamos a entender.