Impacto del clima en los síntomas del Parkinson

La enfermedad de Parkinson, una afección neurológica crónica, es conocida principalmente por sus síntomas motores como la bradicinesia, el temblor y la rigidez muscular. Sin embargo, lo que muchos no saben es que el clima puede jugar un papel  de cierta importancia en la intensidad y la gestión de estos síntomas. Este artículo explora cómo diferentes condiciones climáticas pueden influir en las personas con Parkinson y ofrece estrategias para adaptarse y manejar estos cambios.

Enfrentando el invierno:

Síntomas: El frío puede causar un aumento en la rigidez muscular, lo que dificulta el movimiento y aumenta el dolor. También puede agravar la bradicinesia, haciendo que las tareas diarias sean más lentas y difíciles.

Consejos prácticos: 

  • Vestirse en capas para mantener el calor y facilitar el movimiento.
  • Realizar ejercicios de estiramiento y calentamiento en interiores para mantener la movilidad.
  • Consultar con el médico sobre posibles ajustes en la medicación durante los meses más fríos.

Adaptándose al verano:

Síntomas: El calor puede aumentar significativamente los niveles de fatiga, afectando la energía y la motivación. También es muy común que se vea que la deshidratación empeora los síntomas del Parkinson y afecta la eficacia de los medicamentos.

Consejos prácticos:

  • Mantenerse bien hidratado con agua y bebidas ricas en electrolitos.
  • Usar ropa ligera y transpirable para mantenerse fresco.
  • Evitar la exposición directa al sol y buscar ambientes frescos y sombreados.

Manejando los cambios estacionales:

Síntomas: Los cambios de estación pueden provocar variaciones en la intensidad y el tipo de síntomas experimentados.

Consejos prácticos:

  • Estar atento a cómo el cuerpo responde a los cambios de estación y ajustar la rutina diaria en consecuencia.
  • Mantener una comunicación regular con el equipo médico para ajustar el tratamiento si es necesario.

Impacto psicológico del clima en el Parkinson:

Además de los efectos físicos, el clima puede tener un impacto psicológico en las personas con Parkinson. Los días grises y fríos pueden afectar el estado de ánimo, mientras que el calor extremo puede aumentar los niveles de estrés y ansiedad. Es importante reconocer estos cambios y buscar apoyo cuando sea necesario.